Mostrando entradas con la etiqueta gimnasios alcobendas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gimnasios alcobendas. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Correr al aire libre o en la cinta?



Muchas veces nos hemos preguntado qué es mejor, correr en la calle o en el gimnasio. Aunque una opción u otra tiene sus seguidores o detractores, lo que sí es cierto que ambas son buenas a la hora de practicar este ejercicio. Los beneficios que obtenemos con las dos modalidades son muy similares, aunque hay algunas diferencias notables.





Ambas modalidades pueden alternarse dependiendo de la época del año, pues hay periodos más propicios como el invierno o las condiciones climatológicas adversas para practicarlo en interior. Por el contrario os aconsejamos practicar carrera en exterior cuando el tiempo es propicio y se dan las condiciones necesarias para ello.


Las ventajas de correr al aire libre son que es un deporte que se puede practicar en cualquier momento y lugar. Si se practica en zonas verdes aumentaremos la ingesta de oxígeno, ya que son zonas en las que la respiración es de más calidad por la pureza y calidad del aire evitando la fatiga. Practicar la carrera es espacio abierto nos hace menos pesada la actividad, pues al movernos físicamente cambiamos de entorno y no nos cansamos tanto.





Pero no solamente tiene ventajas correr al aire libre, sino que también tiene algunas desventajas como la dureza del suelo. Si corremos por asfalto o superficies duras nuestras articulaciones se resentirán más. Es importante elegir suelos de arena o césped. Los desniveles del terreno y las cuestas no nos benefician, pues castigamos la musculatura de la espalda al afianzarnos en esta parte muscular para vencer la resistencia del terreno.


La práctica en interior, por otro lado, es ventajosa pues no nos afectarán nunca las condiciones climatológicas, y podremos practicar siempre este ejercicio. Es más sencillo tener un control sobre los kilómetros que recorremos, las calorías que quemamos… El entrenamiento es más progresivo que en el exterior, pues llevamos una velocidad constante y no tenemos los cambios bruscos de terreno ni velocidad que suceden en el exterior.


Aunque practicar carrera en interior también tiene sus desventajas, pues es una actividad más monótona y aburrida, al permanecer fijo en un lugar. Al estar en un espacio cerrado, la sensación de fatiga aparece antes. Se suda mucho más que en la calle, por lo que corremos más riesgo de pérdida de sales minerales, lo que nos llevará a una mayor ingesta de líquidos que al practicar carrera en exterior.


Eso sí, ambas formas son igual de beneficiosas, aunque si que es aconsejable mantener una temperatura optima, y sobre todo en la calle, utilizar prendas ligeras que protejan del viento, pero que no den demasiado calor, pues a los pocos minutos de realizar el ejercicio sudaremos y nos pesarán. También hay que utilizar un calzado adecuado que amortigüe los impactos con el suelo y así evitar futuras lesiones.


Área de Fitness
Zagros Sports Club de Salud y Deporte

lunes, 4 de noviembre de 2013

Mejora tu cuerpo y mente con la Natación

Para muchos de nosotros el verano es el único momento del año en el que nos decidimos a nadar. Ya sea en el mar, ya sea en la piscina. Normalmente nadamos unos minutos para quitarnos el frío inicial, y ocasionalmente nos planteamos el reto de llegar nadando a la boya. La más cercana, obviamente. 
 
Pero la natación, como deporte, es cada vez más popular en las ciudades debido, sobre todo, a la proliferación de piscinas climatizadas así como a la consciencia en la población de las virtudes de este deporte, las cuales te detallamos a continuación. "Nadar es uno de los pocos ejercicios físicos que benefician al cuerpo globalmente ya que potencia la fuerza, la resistencia y la flexibilidad al mismo tiempo" 
 




¿Por qué es bueno nadar? 


Nadar es uno de los pocos ejercicios físicos que benefician al cuerpo globalmente ya que potencia la fuerza, la resistencia y la flexibilidad al mismo tiempo. 

Tiene todos los beneficios cardiovasculares de correr, a la vez que algunos de los beneficios musculares del ejercicio de pesas y otros de los efectos potenciadores de la resistencia física vinculados a las clases de danza o aerobic. 
 
La natación utiliza la mayoría de los grupos musculares y es un exigente ejercicio físico que ayuda a mantener el corazón y los pulmones saludables.
 

Nadar también ayuda a mantener flexibles las articulaciones, especialmente el cuello, los hombros, y la pelvis. Los grupos musculares que particularmente se utilizan al nadar varían según el movimiento que se escoja. Sin embargo, practicar las variedades de nado a espalda, crowl y braza involucrará a un mayor número de músculos: abdominales, bíceps y tríceps, glúteos, poplíteos, y cuadriceps. 
 
Al nadar incrementas el nivel de actividad física y así aumentas la cantidad de energía que quemas, lo que hace de este deporte un componente ideal para cualquier programa de control de peso. Tu médico o el personal de tu piscina podrán ayudarte en tu objetivo de acabar con los kilos sobrantes. 
 
Con respecto a las personas mayores, aparte de mantener la fuerza física, la natación tiene como beneficios la mejora de la coordinación motora y la reducción del riesgo de sufrir caídas y roturas de caderas. Además, hay evidencias de que el ejercicio físico es un factor protector contra el cáncer de colon, y ayuda a los mayores a conservar más su capacidad para pensar con lucidez. Nadar es mejor para tu cuerpo que otros deportes.
 
Nadar resulta generalmente mejor para tu cuerpo que los ejercicios de tierra porque tu capacidad natural de flotar en el agua ayuda a evitar los inevitables golpes que pueden provocar lesiones. En el agua, el peso de una persona es aproximadamente el 10% de su peso normal, y el margen de movilidad es mucho mayor, sobre todo para las personas que más necesitan ponerse en forma y tienen limitada su movilidad ya que el agua soporta el peso de los miembros. 
 
Por lo tanto, es una buena elección para los que quieren hacer ejercicio, y pudieran tener problemas con la práctica de ejercicios en tierra. Por ejemplo, nadar puede ser ideal para embarazadas, para aquellos que sufren artritis, o para los que padecen problemas de espalda y de peso. 
 

Por otro lado, las personas con afecciones pulmonares como el asma, al ser el ambiente de una piscina normalmente muy húmedo, respiran más fácilmente. 
 
Hay que añadir a todo ello, los beneficios para la salud mental que produce. Nadar relaja de las tensiones diarias, disminuye el aumento de tono muscular producido por el estrés, genera estados de ánimo positivos y ayuda a dejar momentáneamente “en blanco” la mente y asilarnos de los problemas. 




¿Quién puede nadar? 

 
Nadar es una actividad que puede ser practicada por personas de cualquier edad y con cualquier grado de forma física. Por lo tanto, es accesible para cualquiera. 
 
Desde la persona sedentaria que realiza sus primeros "pinitos" acuáticos al nadador de competición que se entrena para una prueba, nadar es un ejercicio físico que cualquiera puede desarrollar a su propio nivel. 
 
Cada cuerpo, según su constitución y el nivel de esfuerzo, tendrá una determinada velocidad de nado. De ahí que, ser capaz de nadar más rápido implica una mejora de la forma física, lo que no conlleva en absoluto la preocupación de ser más veloz que el resto de los nadadores de la piscina. 
 
Lo que importa es desarrollar la velocidad propia y la capacidad de aguantar nadando durante un razonable período de tiempo. 
 
Por otro lado, no necesitas gran cosa para ir a nadar. Un bañador cómodo y un par de gafas es todo lo que necesitas si nadas en una piscina tratada con cloro. Una plancha de corcho/plástico puede permitirte hacer diversos ejercicios de brazos y piernas. En la mayoría de las piscinas suelen proporcionarla. 




¿Cómo aumentar los beneficios de la natación? 
 

Naturalmente, a mucha gente le gusta simplemente "chapotear" en la piscina y disfrutar. La popularidad de las piscinas como centro de ocio se refleja en las instalaciones con generadores de olas y cascadas. Es una buena diversión pero genera un ejercicio de bajo nivel físico. Pero aquellos que desean potenciar al máximo los beneficios saludables de la piscina deberían escoger un programa de ejercicios más enérgico que simplemente el lúdico. 
 
Si estás empezando un programa de natación debido a que no estás muy en forma, empieza por nadar una longitud determinada y tomándote a continuación un descanso de entre 30 y 60 segundos de duración. No te fatigues intentando batir récord de velocidad o resistencia nada más meter el pie en el agua. Tómatelo con calma. 

Después de algunas semanas puedes incrementar el tiempo que pasas nadando. Cuando hayas desarrollado cierto nivel de forma, puedes adoptar un programa de calentamiento de 5 a 10 minutos, seguido de entre 20 y 40 minutos de natación con diferentes estilos, y finalizar con un período de cinco minutos de vuelta a la calma con un nado más lento y relajado. 
 
Nadar entre 3 y 5 veces a la semana te proporcionará una gran capacidad aeróbica que fortalecerá la salud de tu corazón y pulmones. Sin embargo, este ejercicio no tendrá efecto en la fortaleza de tus huesos. Por ello, es una buena idea caminar, correr o hacer algún otro ejercicio en tierra debido a la presión que han de 
soportar los huesos, ayudando a éstos a mantener o incrementar su masa ósea. No olvides divertirte.
 
Pertenecer al club o apuntarte a clases implicará un componente social que te animará a establecer una disciplina, un hábito, de asistencia. Además, te permitirá tener a tu disposición un monitor que te ayude a lograr tu objetivo de estar en forma, rebajar peso y mejorar tu salud. 


ZAGROS SPORTS CLUB DE SALUD Y DEPORTE